Muchos restaurantes se llenan los fines de semana. Pero de lunes a viernes… la historia cambia.
Mesas vacías, los camareros dando vueltas sin mucho que hacer y la caja… mejor ni hablar. ¿La solución? Pues no siempre es bajar los precios o lanzar promociones desesperadas.
Hay una alternativa más inteligente (y rentable): crear un producto estratégico pensado para ese cliente que sí sale a comer entre semana. Y ese producto es el menú ejecutivo.
Hoy te contamos qué es un menú ejecutivo y cómo puedes crear uno paso a paso, para que conviertas tus días más flojos… en los más rentables de la semana.
¿Qué es un menú ejecutivo?
Un menú ejecutivo es un servicio de almuerzo completo que se ofrece en los restaurantes entre semana, dirigido a trabajadores. Suele incluir entrada, plato principal, bebida y postre a un precio fijo.
No es solo “el menú del día” de toda la vida. Es mucho más estratégico.
👉 Pero lo importante de este menú no es solo lo que lleva… sino para quién está pensado:
- Profesionales con poco tiempo para comer.
- Trabajadores que quieren comer bien sin tener que perder media tarde.
- Clientes que buscan calidad, rapidez y buen precio.
Se llama «menú ejecutivo» porque originalmente fue pensado para profesionales y ejecutivos que disponen de poco tiempo para almorzar durante la jornada laboral.
Ejemplos de menú ejecutivo en un restaurante
Aquí te dejamos algunas ideas de menú ejecutivo para inspirarte, copiar descaradamente o, simplemente, adaptarlos a tu estilo (y a tu cocina).
Ejemplo 1: Menú ejecutivo tradicional
Sopa de verduras
Ensalada mixta con aderezo de la casa
Pollo a la plancha con arroz y vegetales
Pasta boloñesa con queso parmesano
Flan de caramelo
Gelatina de frutas
Ejemplo 2: Menú ejecutivo internacional
Crema de champiñones
Ensalada caprese con albahaca fresca
Filete de pescado al limón con puré de papas
Risotto de hongos con parmesano
Brownie con salsa de chocolate
Tiramisú
Ejemplo 3: Menú ejecutivo vegetariano
Gazpacho andaluz
Hummus con pan pita
Lasaña de vegetales con bechamel
Curry de garbanzos con arroz integral
Fruta fresca de temporada
Mousse de maracuyá
Cómo hacer un menú ejecutivo para tu restaurante
Crear un menú ejecutivo es diseñar una propuesta gastronómica que te ayude a atraer clientes, controlar costos y mejorar tu rentabilidad entre semana. A continuación te mostramos cómo hacerlo paso a paso:
Paso 1 – Ten claro para quién va dirigido
Antes de diseñar tu menú ejecutivo, pregúntate: ¿Quién quieres que se siente en tus mesas entre semana?
- ¿Trabajadores de oficina que necesitan comer rápido?
- ¿Clientes habituales que almuerzan fuera todos los días?
- ¿Estudiantes o turistas con poco presupuesto?
Saber tu tipo de cliente te ayudará a decidir el tipo de comida, el precio y hasta cómo presentar el menú.
✅ Ejemplo: “Menú ejecutivo de cocina mediterránea, con un precio de $15, para clientes que quieren una comida completa, rica y rápida (en menos de 45 minutos). Disponible de lunes a viernes al mediodía.”
Paso 2 – Diseña una estructura clara
Un buen menú ejecutivo debe tener una estructura fácil de entender y rápida de servir.
La fórmula más usada (y más efectiva) es la estructura de los 3 pasos (entrada, principal y postre o café), con al menos dos opciones por categoría.
Menú ejecutivo tradicional
Esta fórmula funciona porque es fácil de leer, rápida de preparar y da variedad sin complicar la cocina.
Paso 3 – Que sea rentable (y no te coma los beneficios)
Sí, el menú ejecutivo es más económico… pero ¡no debería hacerte perder dinero!
Para que sea rentable y no un dolor de cabeza, deberías:
- Usar ingredientes que ya trabajas en tu carta (nada de inventos raros).
- Elegir platos que puedas preparar en lote y con antelación.
- Ajustar las porciones para mantener el control del Food Cost.
✅ Tu objetivo: que el coste del menú no supere el 30–32 % del precio de venta. Si te pasas, ajusta. Si te quedas corto, ¡mejor!
Paso 4 – Con platos rápidos de servir (y de preparar)
Un buen menú ejecutivo tiene que ser rápido. No hay tiempo para esperar 20 minutos por cada plato. Tu cliente quiere comer bien, pero sin esperar.
- Elige platos que puedas montar en menos de 10 minutos.
- Planifica la producción desde temprano.
- Ten la mise en place clara y todo bien distribuido.
Cuanto más ágil es el servicio, mayor rotación de mesas y mejor experiencia para el cliente.
Paso 5 – Elige un precio atractivo (pero rentable)
Sí, el precio importa. Y mucho. Tu menú tiene que parecer una buena oferta… pero también dejarte ganancias.
💡¿Cómo puedes clavar el precio ideal?
- Mira lo que cobran otros en tu zona, no para copiarles (o sí, tú sabrás).
- Ajústalo según tu perfil de cliente y la calidad del menú.
- Incluye la bebida o el café para sumar valor (y sin afectar mucho el coste).
Y por favor nada de precios con decimales sacados de un algoritmo raro. Un precio de $12,50 es mejor que poner $11,43 (¿quién se acuerda de eso?). Un precio claro es más fácil de recordar y más fácil de vender.
El menú ejecutivo es más estrategia… que producto
Ahora sabes que un buen menú ejecutivo no es solo una lista de platos a precio cerrado.
Es una herramienta de negocio bien pensada que te ayuda a:
- Llamar la atención de nuevos clientes entre semana
- Hacer que vuelvan sin necesidad de dar descuentos
- Sacar el mejor provecho de tu cocina y de tu equipo de trabajo
- Obtener mejores resultados sin complicarte demasiado
Y puedes adaptarlo, testearlo y mejorarlo continuamente.
Porque al final… no se trata solo de un producto, sino de hacer que tu restaurante funcione todos los días.

Food and Beverage Manager | Director de Alimentos y Bebidas en Grupo Antequera Golf
Socio Senior en AIDABE – Asociación Iberoamericana de Directores y Directoras de Alimentos y Bebidas








