Cómo despedir a un empleado en un restaurante de forma ética y responsable

Despedir a un trabajador en un restaurante

Despedir a alguien nunca es fácil. Da igual si lo tienes clarísimo o si, “en teoría”, es lo que toca hacer. Al final estamos hablando de una persona, y las personas no son números ni una casilla de Excel.

Lo que sí puedes hacer es llevar este momento con calma y de forma profesional. Eso es lo que diferencia un despido mal gestionado de una decisión bien comunicada y asumida con responsabilidad.

En este artículo vas a ver cómo despedir a un empleado en un restaurante paso a paso, evitando conflictos innecesarios, reduciendo ese miedo a la situación, y cuidando, al mismo tiempo, la cultura de tu restaurante.

¿Cómo despedir a un trabajador en un restaurante?

Despedir a un trabajador es una decisión que nadie quiere tomar. Es una conversación incómoda, y, muchas veces, con mucha carga emocional. Y aunque tengas motivos de sobra… lo difícil es hacerlo bien.

En esta guía te explicamos cómo despedir paso a paso, qué decir (y qué evitar), y cómo hacerlo para que sea un proceso profesional y humano.

1. Antes de despedir, revisa: ¿hay una razón clara?

Despedir a alguien no debería salir de un «calentón», ni por un mal turno, ni por una semana complicada. En un restaurante pasan mil cosas cada día… y tomar decisiones importantes en caliente siempre sale mal.

👉 Antes de dar el paso, hazte estas preguntas:

  • ¿Ha habido avisos previos (verbales o por escrito)?
  • ¿La persona ha incumplido normas claras o compromisos acordados?
  • ¿El equipo ha notado falta de implicación, actitud o profesionalidad de forma repetida?
  • ¿Has intentado corregirlo antes (feedback, acompañamiento, plan de mejora)?

Un despido no debería pillar por sorpresa a nadie. Si lo hace… quizá ha faltado comunicación antes. Y si todavía no has tenido esa conversación incómoda (pero necesaria), quizás aún estás a tiempo de tenerla.

2. Valora si es un problema de encaje (y no de actitud)

A veces el problema no es que alguien “trabaje mal” ni que tenga mala actitud. A veces, simplemente, no encaja. Y ojo, que esto pasa más de lo que parece.

Puede ser porque tiene otra forma de trabajar, entiende el servicio de otra forma o, simplemente, está en otro momento de su vida y tiene otras prioridades.

No todo el mundo está hecho para trabajar en un restaurante. Y no pasa nada. Si alguien no disfruta, no se adapta, o no quiere formar parte del equipo de verdad… quizás lo más responsable es dejarlo ir.

✅ Quédate con esta idea: despedir no es castigar. Muchas veces es liberar:

  • A esa persona para que encuentre un sitio donde esté mejor.
  • Y a ti, para proteger la energía, el ritmo y el buen ambiente del equipo.

3. Prepara el mensaje con claridad y empatía

Un despido no se improvisa. Y, por favor, nunca lo hagas con rabia. Si lo sueltas en caliente, ya te imaginas el resultado: discusión innecesaria, mal ambiente… y el equipo con la moral tocada.

Tu objetivo no es convencer a la otra persona, sino comunicar una decisión de forma clara y respetuosa.

👉 Lo mejor que puedes hacer es preparar el mensaje con calma. Escríbelo si hace falta, repásalo y ensáyalo. Puedes seguir una estructura como esta:

  • Sé claro: “Después de evaluar tu rendimiento y tu relación con el equipo, hemos decidido cerrar esta etapa laboral.”
  • Evita culpas o reproches: No entres en detalles que solo van a empeorar el momento.
  • Muestra respeto: “Agradecemos tu esfuerzo y lo que has aportado, pero creemos que este puesto no es el mejor para ti ahora mismo.”

4. Escucha sin justificarte

Cuando lo comuniques, cállate un segundo. Dale espacio para que hable. Puede que se enfade, que se quede en silencio, que se «rompa»… o incluso que se sienta aliviado. No lo sabrás hasta que lo exprese.

👉 No interrumpas. No entres en discusión. No busques tener la última palabra. Tu papel aquí es escuchar con empatía y sostener la conversación con calma. Punto.

Eso sí: empatía no significa aguantar faltas de respeto. Si se cruza una línea, pon límites con tranquilidad: “Entiendo que estés molesto/a, pero no voy a continuar si me hablas así.”

Las emociones son parte del proceso. Y gestionarlas con calma y firmeza es lo que evita que un despido se convierta en un conflicto.

5. Sé coherente con tus valores

Si en tu restaurante hablas de confianza, respeto y transparencia… entonces un despido también debe reflejar esos valores. Porque los valores se demuestran cuando la cosa se pone difícil.

  • Si valoras la honestidad, sé honesto (sin crueldad, pero sin cuentos).
  • Si estás construyendo cultura, cuida el ambiente, incluso en las decisiones incómodas.
  • Si lideras con el ejemplo, este momento también te retrata como líder.

La gente no solo mira qué decides… mira cómo lo haces.

✅ Un despido mal gestionado puede cargarse en un día lo que has construido en meses. Pero uno bien llevado puede hacer justo lo contrario: reforzar tu liderazgo y dar seguridad al equipo.

6. Cierra bien el proceso

Un despido no termina cuando dices “hasta aquí”. Termina cuando todo queda cerrado y clarísimo. Porque si dejas cabos sueltos… aparecen dudas, rumores y un ambiente raro en el equipo.

👉 Para terminar, asegúrate de esto:

  • Aclara las condiciones finales: pago, finiquito, documentos, fechas. Sin ambigüedades.
  • Informa del despido a sus compañeros de trabajo (sin entrar en detalles personales).
  • Observa el ambiente los días siguientes: cómo afecta al equipo y al ritmo de trabajo.
  • Aprende del proceso: ¿qué falló antes?, ¿qué puedes mejorar en selección, onboarding, formación o seguimiento?

Y una cosa más: no te encierres en la culpa. Si has actuado con respeto y con claridad, entonces no has “fallado” como líder. Has tomado una decisión necesaria para cuidar el equipo y el restaurante.

Ejemplo práctico de un despido en cocina

Imagina que David es cocinero y lleva 8 meses en tu restaurante. Desde el principio le cuesta seguir el ritmo. Y ojo: no es mala persona. Tiene buena actitud, viene con ganas… pero siempre repite los mismos problemas: desorganización, retrasos, falta de atención.

Tú haces lo que toca: hablas con él, le das feedback, lo acompañas, incluso le das formación y apoyo. Pero pasan las semanas… y nada cambia.

📌 Así que tomas la decisión, y lo gestionas bien:

  1. Revisas el historial y dejas el proceso claro: Tienes anotadas conversaciones, avisos, cambios de turno, intentos de mejora. No vas “a ciegas”.
  2. Te haces la pregunta clave: No tiene mala intención… pero no encaja. Y mantenerlo está desgastando al resto del equipo y al funcionamiento de la cocina.
  3. Preparas la reunión sin culpa ni dureza: No vas a “soltarlo y ya”. Vas con un mensaje claro y humano.
  4. Se lo comunicas con respeto: “David, hemos valorado tu evolución en estos meses, y aunque reconocemos tu esfuerzo, creemos que este puesto no es el adecuado para ti, y vamos a prescindir de ti.”
  5. Escuchas: David te reconoce que él también se ha sentido fuera de lugar.
  6. Cierras el proceso correctamente: Finiquito en orden, documentación clara y una comunicación profesional al equipo (sin chismes ni detalles personales).

Resultado: David se va con dignidad, sin sentirse humillado ni atacado. Tú recuperas la energía del equipo y bajas la tensión en cocina. Y tu restaurante gana algo importante: coherencia, confianza y claridad.

Lectura de interés
Evaluación del desempeño de un cocinero: Ejemplo completo listo para usar

Despedir bien también es liderar

Despedir a un empleado en un restaurante no es fracasar. Es liderar.

Porque muchas veces lo difícil no es decidir… lo difícil es sostener esa decisión con coherencia, con respeto y con visión de futuro, incluso cuando duele.

Si gestionas bien este proceso, no solo cuidas al que se va. También cuidas a quien se queda. Cuidas el ambiente, la energía del equipo y la cultura que quieres construir cada día en tu restaurante.

Para ayudarte a tomar esa decisión con más claridad (y sin dejarte llevar solo por la emoción del momento), a continuación te dejamos una encuesta rápida: “¿Deberías despedir a este empleado?”. Solo te llevará un minuto y te ayudará a ver con más claridad cuál debería ser el siguiente paso.

🤔 ¿Deberías despedir a este empleado (Sí o no)?

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