En un bol mezclamos las tres harinas
Aparte, mezclamos la masa madre, la levadura, la sal, el aceite de oliva y el agua, que lo vamos incorporando poco a poco
A continuación, incorporamos las harinas con los componentes líquidos y amasamos hasta tener una masa homogénea que no se pegue en las manos.
Hacemos una bola con la masa y la dejamos reposar en un recipiente aceitado con tapa y la dejamos fermentar en la nevera 72 horas.
Sacamos nuestra masa del frigorífico, estiramos la masa con las manos con la sémola de trigo duro, dándole la forma de pinsa (ovalada) y la dejamos reposar unos 30 minutos
Cuando doble su volumen la metemos en el horno a 180 grados unos 8-10 minutos
La sacamos del horno y le ponemos por encima los ingredientes que más nos gusten
La volvemos a meter al horno a 180 grados unos 30 minutos o hasta que esté dorada
¡Sácala del horno y a comer!!!