Abrir un envase o preparar un alimento cambia cómo debe guardarse. Desde ese momento, no basta con meterlo en la cámara frigorífica: hay que protegerlo, identificarlo y controlar hasta cuándo puede utilizarse.
Un recipiente abierto, sin tapa o sin etiqueta puede crear dudas: ¿qué contiene?, ¿cuándo se abrió?, ¿hasta cuándo se puede usar? Además, puede entrar en contacto con otros productos y aumentar el riesgo de contaminación.
Para evitarlo, conviene establecer una regla sencilla para todo el equipo: todo producto abierto o preparado debe quedar correctamente protegido, identificado y almacenado.
Tabla de Contenidos
Cómo almacenar recipientes abiertos correctamente
El procedimiento debe ser sencillo y fácil de seguir cada día. Estos cuatro pasos pueden ayudarte a organizarlo en tu restaurante.

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1. Cierra y protege el alimento
Una vez abierto un producto o terminada una preparación, no debería quedar expuesto dentro de la cámara.
Utiliza un recipiente limpio, adecuado para alimentos y en buen estado.
👉 Comprueba siempre:
- El recipiente está limpio.
- Está en buen estado.
- El alimento está cubierto o cerrado.
- No existe riesgo de derrames.
- El producto no queda expuesto.
✅ Guardar un alimento en frío no significa que pueda permanecer desprotegido.
2. Etiqueta el recipiente
Una buena etiqueta evita que el siguiente turno tenga que adivinar qué hay dentro del recipiente.
👉 Como mínimo, el sistema de etiquetado debería permitir identificar:
- Nombre del producto.
- Fecha de apertura o preparación.
- Fecha límite de uso según el procedimiento establecido.
Por ejemplo:
| Producto | Apertura o preparación | Fecha límite de uso |
|---|---|---|
| Salsa de tomate | 19/05 | 24/05 |
| Pollo cocinado | 20/05 | 24/05 |
| Lechuga preparada | 20/05 | 23/05 |
✅ La fecha límite real debe establecerse según el producto, las indicaciones del fabricante y los procedimientos de seguridad alimentaria del restaurante.
3. Guarda cada producto en el lugar correcto
Una vez protegido y etiquetado, coloca el alimento en la zona que le corresponda.
Si necesita refrigeración, guárdalo inmediatamente en las condiciones adecuadas. Además, mantén separados los productos crudos de los alimentos cocinados o listos para consumir.
👉 También debes evitar:
- Posibles goteos entre recipientes.
- Contacto entre productos crudos y preparados.
- Colocar recipientes abiertos sin protección.
- Guardar alimentos sin saber cuándo fueron preparados o abiertos.
✅ Tapar y etiquetar correctamente no sustituye a una buena organización de la cámara. Ambas cosas deben trabajar juntas.
4. Revisa el producto antes de utilizarlo
Antes de utilizar un recipiente almacenado, dedica unos segundos a comprobarlo.
| Qué revisar | Pregunta |
|---|---|
| Etiqueta | ¿Sé exactamente qué contiene? |
| Fecha | ¿Está dentro del periodo establecido? |
| Estado | ¿Presenta algún cambio visible? |
| Recipiente | ¿Está correctamente cerrado? |
| Ubicación | ¿Ha estado almacenado donde corresponde? |
👉 También debes seguir las instrucciones de conservación del producto y el procedimiento definido por el restaurante.
✅ Si encuentras un recipiente sin etiqueta y no puedes saber con seguridad cuándo se abrió o preparó, no deberías asumir una fecha ni inventarla.
Abierto no significa desprotegido
Almacenar correctamente un producto abierto o una preparación requiere tres cosas básicas: proteger, etiquetar y colocar en la zona adecuada.
Cuando este procedimiento es claro, el equipo trabaja con menos dudas y resulta más fácil controlar qué productos están disponibles y cuáles deben utilizarse primero.
Y no olvides que ningún recipiente abierto o preparado debería quedarse sin protección ni identificación.

Food and Beverage Manager | Director de Alimentos y Bebidas en Grupo Antequera Golf
Socio Senior en AIDABE – Asociación Iberoamericana de Directores y Directoras de Alimentos y Bebidas






